Feb 4, 2013

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“Me encanta el color que le dieron los actores”

atilio veronelliButacaTeatral.com.ar habló con Atilio Veronelli, director de Los Grimaldi. La obra obtuvo una estatuilla, en los Premios Carlos 2013, como mejor comedia y consagró a Nazarena Vélez (protagonista y productora) con un Carlos de Oro. Se presenta de martes a domingo en el Teatro del Sol de Villa Carlos Paz.
El elenco se completa con Georgina Barbarossa, Rodolfo Ranni, Diego Perez, Jey Mammon, José María Muscari, Coki Ramirez, Gastón Soffritti, Barbie Vélez, Lucas Velasco y Julieta Bal.

 

¿Qué ingredientes tiene esta obra? 

Si tenemos que hablar de género, es como un sainete moderno porque tiene todos los ingredientes del sainete. Que era la vida de los inmigrantes mezclada con lo que pensaban y como se llevaban con los grupos étnicos. La parte étnica está reemplazada por el grupo de los estereotipos sociales: la mujer separada, el gay orgulloso de serlo, el gay tapado. El viejito, que ya no es el viejito que juega al dominó. En fin, están todos los estereotipos: la separada psicoanalizada y la que está casada como debe ser, pero el hijo tiene delirios místicos y al marido le gustan los hombres.

¿Cómo es esta familia?

Es una familia súper disfuncional, a la italiana. Que se reúne bajo una circunstancia muy emocional, donde el patriarca  de la familia ha desmejorado de manera dramática y esto obliga a ver a cada uno cómo se juega ante el asunto. Quiénes están por interés, quiénes por amor.

¿Cómo es la propuesta estética?

Decidimos hacerlo en una cocina. Porque siempre se ostenta: “vamos a Carlos Paz, vamos a mostrar un gran vestuario y una gran escenografía”. Y a nosotros nos pareció que era lindo hacer una escenografía de algo tan cotidiano como la vida de esta familia. La mayoría de las conversaciones son en un espacio, no las tenés en el living, ahí estás con los amigos, mirás la tele. Pero las charlas familiares las tenés en la cocina, mientras comés queso, mientras lavás los platos.

Son muchos actores en escena, ¿cómo lo manejaste? 

Acá hay tiempo para cada uno, hay clima. Por más que son once en escena , todos en el escenario están en un solo momento. El resto del tiempo son todas situaciones en las que se combinan qué pasa con este que tiene este carácter, con este que tiene uno contrario. Se van mezclando y se va viendo cómo detonan las situaciones. Me encanta el color que le dieron los actores.

Y en cuanto a los ensayos y dirigirlos… 

Yo soy un tipo muy democrático, zurdito y hippie.  Así que a mí la historia del director que dice: “vos venía acá, vos en silencio”, no me va ni un poco. Yo al revés, digo: “a ver, tengo once tipos que son hiper creativos, más los que están en producción que tienen cerebro y experiencia, seguro que entre todos alguna idea mejor que la mía hay”. Yo soy humilde con eso. Así que armamos un mosaico de las mejores ideas de todos y los mejores trabajos de todos. Y están bárbaros.

El resultado es positivo…

Sí. Además pasa algo muy notable que se puede ver con algunos actores de películas, por ejemplo, que cuando un actor es muy bueno el otro actor, aunque no sea tan bueno, se prende de esta energía y se optimiza. Y al revés también pasa. Acá como hay varios que son estupendísimos y los demás son todos buenos, se chocan entre ellos y se van para arriba todo el tiempo. Y el resultado, para el espectador, es buenísimo. Tienen la adrenalina que deberían tener todos los elencos en todas las funciones, siempre.